Recordando la rivalidad me lleva a pensar en aquellos momentos pasados en que perdí la batalla... jamás supe si la debilidad hubiese sido una mejor arma. Y hoy por hoy, la resignificación me lleva nuevamente al temor de perder o de simplemente empatar, pero mi responsabilidad me indica que la mejor manera de no herir y tampoco salir herida es esperar y mientras tanto acompañar más a soledad para comprenderla mejor, para comenzar a agradarnos y dejar de pelear y no formarme expectativas de algo que posiblemente nunca ocurrirá...
...Aunque entiendo que está hablando mi disociación pero no puedo sentarme aún en una silla vacía.
viernes, 16 de abril de 2010
Publicadas por
* Arely *
a las
10:45 p.m.
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