Cuando el mundo comienza a caerse en pedazos inútil resulta creer que detrás, hay un milagro.
Cuando la linea es tan delgada entre el nacer y el morir, no existe la nada.
Hoy quiero bajar a todos los ángeles del cielo, necesitamos todos compañía y mas ellos, hace mucho que no los veo, me parece que ha pasado mucho tiempo y seguro no han vuelto a sonreír y ¿cómo hacerlo? si es seguro que están tan tristes, que ha sido difícil y yo no he estado ahí para cuidarlos, aun en el fin...
Pero si de alguna forma me escuchan, si la energía es capaz de recorrer tanta distancia, lanzo un grito al cielo que les brinde sólo un poco de consuelo.
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